Cómo funciona
Ambas partes bloquean sus monedas respectivas en un contrato con bloqueo temporal y hash (HTLC) en cada cadena. Los contratos liberan los fondos solo cuando ambas partes revelan un secreto compartido, o devuelven automáticamente si el temporizador expira. La atomicidad es matemática: es computacionalmente imposible que un lado reclame mientras el otro falla. Todo el intercambio ocurre en minutos sin depositar nunca fondos en un tercero.
Ejemplo
Tienes 1 BTC y quieres 25 ETH de una contraparte. Acordáis una tasa y bloqueáis fondos: 1 BTC en un HTLC sobre Bitcoin, 25 ETH en un HTLC sobre Ethereum. Un hash secreto enlaza ambos contratos. Cuando revelas el secreto para reclamar el ETH, la contraparte aprende el secreto de la revelación on-chain y lo usa para reclamar el BTC. Si alguna de las partes no actúa dentro del temporizador (normalmente 24 a 48 horas), ambos lados devuelven automáticamente.
Por qué importa
Los atomic swaps eliminan por completo el riesgo de contraparte de exchange. Fueron la primitiva DeFi original antes de que los market makers automatizados se hicieran dominantes. Aún se usan en exchanges centrados en privacidad, swaps de Lightning Network y algunos puentes Bitcoin-Ethereum. La desventaja es la fricción: montar uno exige más sofisticación técnica que usar un exchange centralizado, y encontrar contrapartes lleva tiempo. El equivalente moderno para la mayoría es un DEX con su propio puente.