Cómo funciona
El alpha cae de la regresión que produce la beta: es la ordenada al origen. Corre una regresión de los rendimientos de la estrategia contra los rendimientos del mercado. La pendiente es la beta. La intersección, tras restar la tasa libre de riesgo, es el alpha. El alpha anualizado es lo que la estrategia ganó por año después de contar la exposición al mercado. Un alpha del 3 por ciento significa que tres puntos porcentuales de rendimiento vinieron de habilidad, no de la beta del mercado.
Ejemplo
El fondo A rindió 18 por ciento en un año. Su beta al S&P 500 era 1,2 durante un año en que el S&P rindió 12 por ciento. Rendimiento esperado solo por beta: 12 × 1,2 = 14,4 por ciento. Alpha = 18 − 14,4 = 3,6 por ciento. El fondo B rindió los mismos 18 por ciento con beta 1,5; esperado por beta = 18 por ciento. Alpha = 0. A y B parecen iguales en el titular, pero A tuvo sobreperformance real, B solo fue exposición apalancada al mercado.
Por qué importa
El alpha es lo que los inversores pagan a los gestores activos. La exposición beta está disponible barata vía fondos indexados, así que un gestor que solo entrega beta tras comisiones destruye valor. El alpha real es escaso y difícil de identificar: sobrevivir con 3 a 5 por ciento de alpha anual tras comisiones a lo largo de varios años es lo que separa la habilidad legítima de la suerte o el apalancamiento oculto. Compara siempre comisiones contra alpha, nunca contra rendimiento absoluto.